Con profundo pesar, lamentamos el fallecimiento de Ana María Teruel, actriz e integrante de la generación pionera de la escuela de Teatro de la Universidad Católica (TUC).

Su nombre forma parte de la historia de nuestra institución y de los primeros años de formación teatral en la PUCP. Los documentos y registros fotográficos que hoy resguarda nuestro archivo testimonian su participación en diversos montajes de la década de 1960, entre ellos: Los empeños de una casa (1963), El servidor de dos amos (1964), El auto de la pasión (1965), Las bizarrías de Belisa (1966) y La señorita Canario (1967). De esta manera, se evidencia la contribución de Ana María al crecimiento y consolidación de la actividad teatral universitaria.

Asimismo, las actas institucionales dan cuenta de su compromiso con la vida de la Escuela. En mayo de 1964 fue designada secretaria de la directiva y su participación aparece registrada de manera constante en asambleas y espacios de representación, reflejando su dedicación a la construcción de una comunidad teatral que marcaría el desarrollo de las artes escénicas en el país.

Hoy recordamos con gratitud su aporte artístico, su presencia en los años fundacionales de la Escuela de Teatro y el legado que ayudó a construir. Su memoria permanece viva en los documentos, fotografías y testimonios que forman parte de nuestro patrimonio documental, pero también en la memoria e historia del teatro universitario peruano y de las personas que participaron en su desarrollo.
Expresamos nuestras más sentidas condolencias a sus familiares, amistades, colegas y a toda la comunidad escénica.




